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Space Jam: La nostalgia como premisa

Si sumamos a Bugs Bunny y sus amigos con una máxima figura deportiva como Michael Jordan en una película, obtenemos un amado Space Jam.

Tiempo de lectura: 4 minutos

Escrito por Esteban Beaumont el 24/03/2020
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Cuando una película logra ser el placer culpable de casi todos los seguidores del cine, enterramos todos sus errores dentro de un baúl a varios kilómetros de profundidad. Bajo ningún motivo puedes decir que las actuaciones son malas, aunque el protagonista no haya actuado jamás. Ni imaginar reclamar contra el guion, aunque tenga miles de agujeros y subtramas innecesarias para llegar a la hora y media. Su carácter de clásico la cataloga como un producto intocable. ¿De qué película estaré hablando? Se preguntarán (en verdad no, porque leyeron el titulo de la nota) Hablamos Space Jam, una joya de los 90’s.

Y no pretendo destacar los errores de esa película, no es mi intención jugar el papel que nadie quiere jugar. Jamás podría hablar algo malo de los queridos Looney Tunes, soy tan fanático que incluso disfruto de Looney Tunes: De Vuelta a la Acción. Ante la inminente secuela con LeBron James como protagonista, es bueno recordar este clásico que aun ataca a la nostalgia y como esta, es suficiente para sostener una producción.

Michael Jordan, protagoniza un festín de dinero que lo hace más millonario de lo que era. La figura por antonomasia del basquetbol mundial deja de lado su olvidable época en el béisbol cuando es secuestrado por Bugs Bunny y sus amigos. Pese a que Bill Murray (como Bill Murray) y Stanley (su fiel vasallo) ven como es tirado con una cuerda a través de un hoyo de golf, pareciera que no se preocupan ni por el secuestro ni por las muchas leyes físicas que violan en una escena, pero para cuando nos queremos enojar aparecen todos los Looney Tunes. ¡Ahí está Bugs Bunny, el Pato Lucas, Elmer, Taz, Piolín y toda la banda! ¡Que alegría!

La premisa es tan simple como ridícula, unos extraterrestres se enfrentan a los dibujitos animados en un partido de básquetbol para así salvar su parque de diversiones del espacio (nota al margen, es lo único del espacio que veremos en la película, lo que inhabilita el nombre). Los simpáticos extraterrestres roban los poderes de los jugadores de la NBA que quedaron disponible luego de gastar casi todo su porcentaje en Michael Jordan. Tal vez si les hubieran robado los poderes a Magic Johnson o Scottie Pippen los Monster hubieran ganado.

Y eso es la película; entrenan, juegan y ganan. En el proceso se presenta a Lola Bunny, la contraparte femenina y sexualizada del conejo Bugs. El resto de la película se rellena con humor físico de los jugadores que perdieron sus poderes y una misión de Lucas y Bugs para conseguir las zapatillas de Jordan (porque hay que vender las Air Jordan)

Pese a la mala actuación de Michael hay que tener dos puntos en consideración: 1. No es actor. 2. La mayor parte de la película es él fingiendo hablar con caricaturas. Y es que la película es un golpe a los fanáticos de las caricaturas, un recuerdo de todos esos chistes y gags básicos que aun nos hacen reír. Y es que podemos ver a el Coyote golpeándose una y otra vez con la pared pintada y cada golpe nos va a causar una pequeña sonrisa. Cada vez que Lucas escupa al hablar, cada vez que piolín se ponga violento y golpeé pese a su tamaño, cada vez que Taz rompa algo, todo esos momentos son los que hacen valer la pena esta película.

En torno al juego final, cumple su objetivo. Los personajes animados ven que no hay mucho arbitraje que digamos y recuerdan sus poderes de personajes animados. Se dan golpes, patadas, balazos y humillaciones a sus contrarios. Bill Murray llega a dar una mano porque puede y todos ganan con un punto maravilloso del bueno de Michael, que vuelve a la Tierra para levantar su carrera como beisbolista (Ok, no)

Datos al margen es el hecho que la pagina para la promoción de la película no ha cambiado desde 1996, SpaceJam.com presenta un diseño retro y fantástico (toma más nostalgia). Por otro lado, lo mejor de la película debe de ser su banda sonora, éxitos reversionados y canciones nuevas que son un gozo. Desde Seal cantando Fly Like an Eagle hasta Space Jam de Quad City DJ’s que es un éxito rotundo muy de los 90’s.

Y es eso, Space Jam es una canción al corazón de los dibujos animados. Y tal como Stranger Things nos hizo pasar por alto sus errores gracias a sus múltiples referencias a los 80, a Space Jam le perdonamos todo por traer de regreso a Bugs y sus amigos. Y a Space Jam 2 también le perdonaremos todo, ¿Quién no quiere ver al Gallo Claudio tirándose unos triples?

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¡Muchas gracias!

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Sobre Esteban Beaumont

Comiquero y Cinefilo. Fanático de DC. Mantengo una relación de amor y odio con el genero de terror. Puedo completar casi cualquier dialogo de Los Simpsons. Hablo de cine en Otra Toma, un podcast de Spotify. Comento todo lo que veo y leo en Twitter