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Review: Super Meat Boy – Velocidad y precisión plataformera

Un desafío plataformero increíble es lo que el título desarrollado por el Team Meat nos ofrece con el sucesor del juego Meat Boy: ¡Super Meat Boy!

Tiempo de lectura: 8 minutos

Escrito por J Martínez el 13/07/2019
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Hoy en día hay una cantidad abrumadora de juegos independientes. Desde pequeños (o grandes) juegos creados por una sola persona, hasta épicas aventuras creadas por un estudio compuesto por 10 o 15 personas. Plataformas, shooters, aventuras, puzzles, etc. Cualquier género de videojuegos posee al menos un par de títulos creados de forma independiente.

Pero por allá por 2008 esto no era tan así. Encontrar juegos independientes de calidad era muy difícil. La mayoría de juegos creados por una cantidad pequeña de personas con poca o nula experiencia eran aquellos que estaban en las típicas páginas de juegos flash, y los que destacaban de estos eran menos del 5%. Los juegos independiente nunca tuvieron mucho apoyo ni vitrina, al menos, hasta que apareció Xbox Live Arcade para la Xbox 360. Aquí, los desarrolladores independientes tuvieron la oportunidad de publicar sus creaciones de forma sencilla (o al menos más sencilla de lo que era hasta ese momento), y el público lo disfrutó y aprovechó. Muchos juegos, que hoy en día son casi de culto, vieron la luz gracias a esta iniciativa de Microsoft para su exitosa consola.

Aquí es de donde aparece Super Meat Boy. El título desarrollado por el Team Meat causó furor en su estreno en Xbox Live Arcade, tanto así que rápidamente se publicó en PC. Siendo un sucesor del juego Meat Boy (que justamente estaba en una página de juegos flash; Newgrounds), nos propone un reto plataformero increíblemente desafiante, en donde nuestra resistencia a la frustración será puesta a prueba y recompensada, convirtiéndose en un videojuego que, hoy en día, ya es un clásico de las plataformas.

Un trozo de carne resbaladizo

Lo primero que nos daremos cuenta al iniciar el primer nivel es que el control de nuestro personaje no será sencillo. Al ser un personaje que es, literalmente, un trozo de carne, Meat Boy se deslizará muy rápidamente por el suelo y paredes, haciendo que los saltos demasiado precisos no sirvan de nada puesto que lo más probable es que nuestro personaje siga avanzando y caigamos al vacío.

Siendo inicialmente un mero detalle artístico, Meat Boy irá dejando una estela de sangre por todos los sitios por los que pase, incluso si morimos la sangre quedará en el obstáculo una vez que aparezcamos en el nivel. Más adelante, personalmente, me vi utilizando a mi favor este detalle, guiándome dónde tenía que saltar y aterrizar en secciones más rápidas y complicadas.

Y es que todo gira en torno al concepto de la carne y la sangre. Gráficamente hace todo en torno a esto, ocupando una paleta de colores específica para que la sangre dejada por nosotros sea un elemento notorio en los niveles. Cada diseño de obstáculo o peligro mortal está hecho para triturar a nuestro pobre personaje, y visualmente esto se ve increíblemente bien. Un pixel art que quizás no es el más detallado, pero sí es totalmente funcional a lo dicho anteriormente. Y es que desde el momento de salida de este título, el pixel art fue detallado hasta lo más mínimo, cosa que hoy se asume como normal en los juegos independientes, antes no era tan común. Super Meat Boy es un precursor en el uso de este estilo de visuales.

Efectos de sonido… de Meat Boy

Los efectos sonoros también giran en torno a nuestro trozo de carne. Cada salto, aterrizaje o movimiento nos reflejará un sonido jugoso y viscoso que queda muy bien con lo que vemos en pantalla. Los demás efectos que no se relacionan con nuestro personaje también son muy buenos. Sonidos de misiles, plataformas metálicas moviéndose, lava en movimiento, entre otros, no hacen más que funcionar perfectamente con las visuales del juego.

La banda sonora sí se va quedando un poco atrás. Según investigué, las versiones de Xbox 360 y PC tienen distinto OST, siendo la versión de PC la perjudicada por esto. Yo he jugado a esta versión y es cierto que la música me ha parecido bastante plana o genérica, pero tampoco es que llegue a molestar o que den ganas de bajarla y poner otra cosa. Simplemente está ahí, sin destacarse demasiado. Dejo el OST de la versión de Xbox 360 para que juzguen ustedes mismos.

Mecánicas sumamente simples, pero difíciles de controlar

El hecho de que nuestro personaje se resbale es algo que llegaremos, eventualmente, a controlar y usar a nuestro favor, ya que la velocidad que Meat Boy adquiere gracias a esto es genial, y nos incita a atravesar los niveles a la mayor rapidez posible. Además, mezclándose con la velocidad a la que nos moveremos, cada vez que muramos el personaje reaparecerá casi al instante, empujándonos a volver a intentarlo. Esto funciona realmente bien, ya que, inicialmente, no se vuelve un juego frustrante, con niveles pequeños en los que, de seguro moriremos, pero también de seguro volveremos a intentarlo hasta poder completarlos.

Estas mecánicas trabajan en sincronía con el diseño de niveles, el cual es perfecto hasta cierto punto del juego. Niveles con la duración precisa, con saltos que deberemos hacer a la mayor velocidad que podamos adquirir, y poniendo muy a prueba nuestra habilidad con el control (o teclado). Además, en cada “mundo” del juego estos irán variando, aportando nuevas mecánicas a la jugabilidad y nuevos retos que superar. Pero, ¿Por qué digo que esto ocurre hasta cierto punto del juego? Porque, cerca del final del juego, los niveles comienzan a tener algunos conflictos con las mecánicas que nos dan al comienzo del juego. A veces tienden a hacerse más largos, lo cual juega peligrosamente con nuestra frustración, ya que nos puede quitar ese empuje a volver a intentarlo. Pero el que me parece más grave a mi es que en ciertos niveles (no son muchos) nos obligan a esperar, ya sea una plataforma o que se despeje un camino. Esto atenta fuerte contra la velocidad que el juego nos había planteado desde un principio y me hicieron tomar uno que otro descanso entre sesiones de juego.

Ahora, tampoco es nada grave. Más allá de quizás frustrarme y haberme hecho tomar un descanso, no afecta negativamente al juego, ya que en todo momento quise seguir jugando. Simplemente te demandarán algo que antes no te habían demandado; paciencia. Por otro lado, esto no es completamente negativo, ya que le aportan algo de variación al juego, aparte de las que cada fase del juego nos da.

Desbloqueables y secretos en abundancia

Un punto muy destacado del juego es su cantidad de desbloqueables, secretos y cosas ocultas. Por un lado tenemos el mundo de luz, que es el mundo normal que jugaremos. Pero aparte, cada nivel de este mundo tiene su propia versión en el mundo oscuro, las cuales desbloquearemos superando la versión normal en un tiempo preestablecido. Otros secretos que podremos encontrar serán las Warp Zones, en donde se nos plantearán pequeños retos con nuevos personajes que tendrán otra forma de controlarse y mecánicas distintas.

Por su parte, los coleccionables tampoco se quedan atrás. Las llamadas vendas irán apareciendo entre niveles y, por lo general, serán muy complicadas de conseguir. Estas irán desbloqueando a la vez nuevos personajes por cada cierta cantidad de vendas conseguidas, y serán, obviamente, necesarias para conseguir el 100% del juego, el cual probablemente no vas a conseguir, porque es una locura.

Y no solo se queda aquí, hay otros secretos en el juego que no adelantaré, ya que son una completa locura y alargan aún más la duración del título, que de por sí no es menor para ser un juego independiente. La dificultad y exigencia del juego me hizo terminar la historia principal en unas 8 horas, aunque hay que destacar que no soy muy bueno e igual me dí algo de tiempo en conseguir algunos secretos y coleccionables.

Conclusión

Super Meat Boy es locura. Es velocidad, precisión y paciencia. Es un precursor para la industria de videojuegos independientes y da cátedra de cómo hacer un juego increíble sin los recursos que tienen las empresas grandes. Y aunque por ahí hayan niveles que cambien de mala manera las reglas del juego y jueguen peligrosamente con tu frustración, sin lugar a dudas es un juego totalmente increíble, lleno de secretos, coleccionables y contenido que hacen que el juego aproveche todo su potencial y nos brinde una gran cantidad de horas de entretenimiento.

Super Meat Boy está disponible en PC a través de Steam, en Nintendo Switch a través de la eShop, en Android a través de la Play Store y en Xbox 360 a través del Marketplace a $14.99 dólares ($7500 CLP PC/Switch, $8400 CLP Xbox 360 y $10100 Android). En PS4 y PS Vita está disponible a través de la Store a $23.95 y en Wii U a $14.00.

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Sobre J Martínez

23 años. Holi, no sé que más poner

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