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Reseña: The Color Out of Space (2020)

Dirigida por Richard Stanley y protagonizada por Nicholas Cage, la película The Color Out of Space moderniza a H.P. Lovecraft.

Fer Escrito por Fer
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No hay quien pueda poner en duda la influencia que la obra de H.P. Lovecraft tuvo en el género de terror, tanto en el ámbito literario, como, más adelante, en los audiovisuales. The Color Out of Space (2020) es un filme de Richard Stanley, protagonizado por Nicholas Cage, basado en el relato homónimo del maestro de Providence.

Sin embargo, así como son reconocidos los grotescos Mitos de Cthulhu, también es infame su reputación en el cine. El autor poseía una visión particular del arte y la estética que permeó por completo sus relatos, volviéndolos difíciles (incluso imposibles) de reproducir correctamente.

¿Qué hace The Color Out of Space para solucionar este inconveniente?

Un uso brillante de sus recursos

Todo fanático del tétrico universo literario que Lovecraft creó, sus conocidos, junto también a las decenas de personas que han expandido las creaciones del escritor estadounidense con el paso de las décadas, ha, como mínimo, bromeado sobre el amor de este por no describir nada. Todos los horrores que acechan a los protagonistas de sus desventuras son inefables, indescriptibles, inenarrables, etc.

No es flojera ni falta de talento, sino que el miedo a lo desconocido es la base del horror cósmico, subgénero salido de la mente trastornada de Howard Phillips Lovecraft, y aquello que nunca ha sido visto, no puede sino ser descrito de manera imprecisa. La imagen más tenebrosa y perturbante es aquella que el lector crea en su cabeza.

The Color Out of Space (2020) logra lo que otras adaptaciones cinematográficas, no: evoca con presición esta sensación.

La película incia con una voz en off y metrajes de los bosques que rodean el pueblo ficticio Arkham, el asentamiento más cercano a la granja de la familia Gardner. Esta pequeña introducción es el primer guiño directo a la obra original; el narrador de El color que cayó del cielo (1927) escucha la historia de la granja de la boca del único hombre vivo que la recuerda.

Solo el inicio y el final son relatados en off, sin embargo. Durante todo el resto del filme, se genera un juego entre lo que el ojo ve y lo que el público imagina. Aunque de vez en cuando los efectos especiales dificultan un poco la inmersión, especialmente durante el tercer acto, esto no es un problema para creer el descenso a la locura de los Gardner luego de que un meteorito cayera en su patio.

Y esta locura tiene un tono particular.

Lo grotesco, el magenta y los 80’s

Ese es el color que cayó del cielo: magenta. Una elección acorde, si se tiene en consideración que es lo más parecido a un color inexistente que puede captar el ojo humano. Todo se tiñe de este color, desde las plantas en el terreno hasta los glitches en las pantallas de los objetos electrónicos. No es sutil; el contraste entre el magenta y los fondos oscuros, o cómo se refleja en la niebla y las nubes, es algo imposible de ignorar.

Para el clímax del filme, el color se apoderará por completo de la pantalla.

Otro detalle importante es que este color se asocia a carteles brilantes, neón y la estética ochentera. The Color Out of Space bebe bastante de esta y la escupe sin sutileza, a pesar de que la película se ambienta en un año inexacto entre el 2010 y el 2020. Tanto el guion como la fotografía están claramente inspirados en el cine de terror de clase B.

De vez en cuando, parece que los pobre intentos de Theresa (Joely Richardson), Nathan (Nicolas Cage), Lavinia (Madeleine Arthur), Benny (Brendan Meyer) y Jack (Tommy Chong) por explicar lo que está pasando son justificaciones de errores de dirección, pero siempre aparece un diálogo-parche, o una escena-parche, que logra que todo vuelva a encajar una vez más.

Las actuaciones, al igual que el color emblema, son exageradas, pero funcionan dentro del caos de la granja. Fuera de esta zona, en Arkham, por ejemplo, la coloración y los diálogos son más sutiles, reservando los platos fuertes para los encuentros grotescos con los monstruos en los que se han convertido los Gardner, o las mutaciones de su tierra y sus animales.

Su talón de Aquiles: explicar y mostrar de más

El último tercio de la película se olvida de aquello que hizo tan bien al inicio y durante su desarrollo: mostrar lo justo y necesario, ni más ni menos, dejando que sea el espectador quien conjeture los horrores que se viven en la zona afectada por el color que cayó del cielo. Peca de sobreexplicaciones.

¡Advertencia! Sigue un pequeño spoiler.

La pistola de Chéjov es aplicada de un modo mediocre. El arma apareció en el primer acto, en forma de Ezra, y fue descolgada en el segundo, cuando grabó las “voces” que escuchaba debajo de la tierra. Lo que pudo haber sido un misterio intrigante se usó como una excusa para describir qué era exactamente el fenómeno que asolaba al granja y cuáles eran los objetivos del color, humanizándolo.

Y por si no fuera suficiente con darle esta faceta contradictoria al meteorito, también muestran explícitamente un mundo alienígena más allá de la comprensión humana en guion, pero que el espectador no puede evitar sentir como algo cercano a otras escenas del terror extraterrestre contemporáneo. Así, pierde el carácter inefable del horror cósmico y, por consiguiente, su victoria en el subgénero.

Pero a pesar de que esto dos detalles bajan de nivel la historia, sin ellos la trama sería demasiado confusa (tanto como solo una adaptación de los ya confusos horrores lovecraftianos puede serlo). Sencillamente es que el equilibrio que existía hasta este punto entre intriga y horror se rompe porque ya falta poco para el final, así que es momento de atar cabos sueltos. Había mejores formas de hacerlo.

¡Fin del spoiler!

Opinión personal

La película es entretenida y logra mantenerte pendiente de la acción en pantalla, intrigado por los sucesos trágicos que el impacto del cometa purpúreo desencadena. No creo que le hubiera gustado a Lovecraft, pero, honestamente, muchas cosas que hoy en día disfrutamos, el padre del horror cósmico las repudiaría, o le darían miedo.

The Color Out of Space es una película que recomiendo sin miedo a cualquier fan de Los Mitos de Cthulhu que no sea puritano, ya que se toma bastantes licencias creativas, pero logra mantener el espíritu del relato original hasta el final. Otra cosa: lo pasé muy bien encontrando referencias. Mi favorita fue el curioso parecido que tiene el ícono del canal de noticias local con el Elder Sign.

EVALUACIÓN

The Color Out of Space posee dos primeros actos perfectos y evocativos, pero se cae en el tercero debido a la sobreexposición a la que es sometido el espectador. Sin embargo, sigue siendo una de las mejores adaptaciones cinematográficas de las historias de Lovecraft, y una introducción buena al mundo de Los Mitos de Cthulhu para un neonato en el tema.
7/10
NOTA FINAL
Fer
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Sobre Fer

Rolera, lectora, amante de los gatitos y estudiante de pedagogía en castellano en la USACH.