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Master of none o la virtud del error

Master of none, un hombre en búsqueda de la estabilidad se encuentra con la inestable realidad ¿No es acaso lo que todo el mundo experimenta?

Tiempo de lectura: 6 minutos

Escrito por Don el 17/12/2021

Analizar la vida desde una perspectiva humorística es un arte que no todos son capaces de lograr, si a esto se le suman aderezos como el drama y una sucesión de revisionismos pseudo filosóficos sobre la existencia, el trabajo se complejiza y convierte en una tarea que debe articularse con arte y equilibrio.

Pues bueno, las temporadas 1 y 2 de “Master of none”, ofrecen a sus espectadores esto y quizás, un poquito más.

Ansari y Yang

Creada por Aziz Ansari y Alan Yang, y estrenada en Netflix en 2015, Master of none, brinda a la audiencia las experiencias de vida de un multifacético actor, quien, en su búsqueda de la estabilidad, se encuentra con la inestable realidad, ¿es que acaso no es eso lo que una persona vulgar y corriente desea?

Seamos claros

Antes de comenzar, hay que dejar sobre la mesa que tocar únicamente las temporadas 1 y 2 de esta serie tiene una lógica clara: involucrarse en la propuesta original de Ansari y Yang; a juicio de quien escribe, la descripción de la temporada 3, tiene que hacerse en un artículo aparte.

Esto no es una prueba de perspectiva…

Hubo una denuncia que se esgrimió contra Ansari, donde se le acusaba de ser un depredador sexual (imputación que también fue contra – argumentada por otros grupos feministas generándose un debate entremedio y ante las que Anzari ofreció disculpas públicas).

La postergación durante cuatro años de la última temporada y sobre la misma, esta última sesión, que, a pesar de las justificaciones de los creadores, tiene un tono y línea argumental diferente a las anteriores entregas, obliga a separar la continuidad de Master of none, así como su atención.

¿Cómo describir Master of none?

Desayuno acompañado… El ritual más importante del día

Dev Shav (Aziz Ansari) es un actor conocido por hacer un comercial que lo puso en una fama divagante y cuyo futuro laboral depende de su habilidad para gestionar sus recursos en las tablas. Asimismo, deberá luchar contra una sociedad que solo desea que trabaje en papeles estereotipados.

Sus amigos Arnold (Eric Wareheim), Denise (Lena Waithe) y Brian (Kelvin Yu) son sus puntas de lanza, personas inestimables que a su lado hacen que la compañía tenga sentido en una ciudad como Nueva York o Roma.

¿Ya es viernes?

Desde la primera temporada, Master of none aborda situaciones típicas con un sello propio, las amistades que conforman familias, la relación con los padres, atracciones tóxicas, discriminación y estereotipos, infidelidades y, sobre todo, amor.

Pero esta relación de amor, a diferencia de los temas anteriormente nombrados, no es una del tipo tradicional, es una que se conforma en base a un “no proyecto”, es decir, vivir sin planes trazados, salvo la convivencia cotidiana y a un sentirse bien al lado de una persona que cree entender la situación del otro, aunque muchas veces esto no sea así.

¡Oh, padres!

Algo recurrente en esta primera temporada es la relación con los adultos, aunque los personajes principales son jóvenes maduros, demasiadas veces su comportamiento cae en el infantilismo, es por esto que muchas veces, las respuestas a las preguntas no están solo en sus vivencias, sino en apreciar la experiencia que los mayores ofrecen.

Una ida y una vuelta

Como dato curioso, la segunda temporada tiene pequeños homenajes al cine neorrealista italiano, por ejemplo, en el primer capítulo hay un verdadero cumplido a la película “Ladrón de bicicletas”, de Vittorio de Sica.

Por otra parte, y con respecto a la evolución de la historia y personajes, aunque los protagonistas continúan siendo los mismos, la ciudad, la religión, los cambios y obviamente, el amor, adquieren un nuevo significado.

Mejora tu ánimo, cómete un queso

En esta segunda sesión hay una revisión sobre lo que se ha trazado como camino de vida. En ese intertanto, se exponen las crisis del ser que no llevan a otra opción más que reevaluarse, retrotraerse, cometer nuevos errores, aprender de ellos y por enésima vez, experimentar sentimientos placenteros y dolorosos.

El amor, en esta temporada, adquiere nuevos visos, pasa a ser una acción mutua cuyo beneficio es compartido. Esto, probablemente, sea la diferencia más radical entre la primera y segunda temporada.

Nuevos horizontes

Al final…

Las dos primeras temporadas de Master of none son, sin duda alguna, historias que hay que ver en compañía de la pareja, amistades y/o familiares. Este resumen es solo una invitación a apreciar sus 20 capítulos y a asumir que el ser humano es una sumatoria de acciones, pensamientos y comportamientos que en compañía de quienes se ama, convierte un día gris, en uno memorable.

Así que recuerden, la humildad como llave que abre mil puertas hará que asuman el don y la maldición del ser humano convirtiéndolos en:

«Jack of all trades, master of none» (Aprendiz de mucho, maestro de nada).

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Sobre Don

Periodista. Historiador. Nieto de bodeguero.

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