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Más fría que la guerra

Más fría que la guerra, la novela ganadora del premio minotauro 2021. Una novela de ciencia ficción ambientada en España

Tiempo de lectura: 5 minutos

Escrito por White Usagi el 14/09/2022

Tengo una lista de libros pendientes en un documento de notas, algunos son viejos confiables dentro de los temas que me gustan, y otros disparos al aire que me llamaron la atención por diferentes razones. Hoy toca revisar una de esas apuestas: Más fría que la guerra, Premio Minotauro 2021 y escrito por Fabian Plaza Miranda.

¿Quién es Fabian Plaza Miranda ?

Escritor español y abogado especializado en derechos humanos.  Se considera aficionado a los juegos de estrategia, simulación y rol. Según sus propias palabras, sus trabajos están construidos sobre el combate contra la polarización y dilemas morales. Ha sido finalista del premio Minotauro 2010 con su obra Con otros ojos, y del premio Andromeda 2008 con Piezas de Museo. Además ha escrito las novelas Magumba y Übermenschen, y guías divulgativas como Diplomacia tomando un café y los mundos que Escribes.

En su entrevista con Fantasy Mundo, dijo:

Entrevistador:  ¿Se “respetan” los derechos humanos en tu novela de la misma forma en que ocurre en nuestro mundo con la excusa de la lucha contra el terrorismo? ¿El fin justifica los medios?

Fabian Plaza: Buena pregunta. Quien ya haya leído alguna obra mía (en particular Con otros ojos y Übermenschen) sabrá que el respeto a los derechos humanos es una obsesión en mis novelas. Suelo plantear momentos en los que los personajes quieren respetar esos derechos, pero se encuentran ante situaciones que se lo ponen muy difícil. Porque respetar los derechos humanos no tiene mérito cuando es fácil, cuando hacerlo no te supone ningún problema. El verdadero mérito es respetarlos cuando lo más fácil sería no hacerlo. Cuando la situación es tan convulsa que te tienta el recurso fácil de criminalizar a todo un colectivo, o privarles de algunos derechos “por el bien común”.

Entrevista con el medio Fantasy Mundo por su novela Más fría que la guerra.

Analizando Más fría que la guerra (Sin Spoilers)

La ciencia ficción se divide en cientos de ramas diferentes. Pero si hablamos del género donde la humanidad es atacada por una amenaza superior (ya sean aliens, una fuerza ancestral, una maldición sellada, o un virus mortal), la mayoría de obras se decantan por los mismos dos escenarios: es el momento del ataque/brote, o es posterior a una devastadora guerra que llevó a la especie a su casi o total extinción.

Fotografía de Fabian Plaza Miranda – Editorial Planeta.

Eso crea una gigantesca franja creativa sin explorar. ¿Qué pasa durante esos años donde la humanidad no tiene ni la tecnología ni la capacidad para hacer frente? ¿Cómo reaccionan los gobiernos a cambios bruscos en su forma de vivir? Siendo justos, estoy seguro que hay cientos de trabajos que juegan con esa idea: una fusión inestable y experimental entre el mono no aware y un final inevitable. Pero estas obras se limitan a atacar los lados ya conocidos, dando pasos tímidos en ese vacío sin conquistar. Trabajos como Guerra mundial Z – el libro, por su puesto – se construye sobre el impacto político de los países más fuertes ante el brote zombie. Mientras que juegos como The Last of us y Nier Automata, usan un mundo en decadencia, pero donde aún se convive en comunidades.

Uno de mis ejemplos favoritos es Earth defense Force, un shooter satírico y bobo donde la humanidad debe hacer frente a una invasión alienígena. La entrega número 5 tiene más de 50 misiones, y en todas el final es el mismo: No importa que hayas logrado el objetivo, la humanidad está perdiendo la guerra, los países colapsan, las ciudades se vienen abajo, los recursos se agotan, se tiene que reclutar a gente cada vez más joven para reponer las tropas. Y de las épicas ofensivas con tecnología de punta, todo termina en pequeñas operaciones de resistencia con el puñado de tropas.

Más fría que la guerra busca adentrarse en ese terreno desconocido y proponer un mundo donde la humanidad apenas está reaccionando a los ataques de criaturas Interdimensionales y parasitarias que son indestructibles, pero que mueren al atacar objetivos concretos. Las fuerzas de defensa no poseen tecnología ni recursos para hacerle frente, teniendo que improvisar o sencillamente escapar.

Es el gobierno de la España Franquista quien logra desarrollar un proyecto secreto y que está dispuesto a las dos potencias más importantes de la guerra fría a fin de conseguir un pase directo a la ODA, la Organización de Defensa Alterdimensional.

Portada del libro «Más fría que la guerra» – Editorial Minotauro.

Lo bueno: Una curva narrativa bien pensada

Según sus propias palabras, el autor comenta: «El ritmo y agilidad son algo que he buscado a propósito. Era uno de mis objetivos al empezar la novela, así que me alegra que el jurado me diga que lo he conseguido».  Y aunque estoy de acuerdo en que se logra un buen ritmo, creo que eso es gracias a una muy buena planificación/ejecución de la curva narrativa.

Se nota mucho que la historia sabe a donde va, lo que quiere, y cómo planea desarrollarlo. Guía la atención del lector durante todas sus páginas, y aunque tengo algunos problemas con el inicio de la trama, no se puede negar el excelente trabajo de maquetación.

Lo malo: Le cuesta despegar

A mi juicio personal, la historia tarda unas 70 páginas en encontrarse a sí misma. Antes de eso, los arcos se limitan a presentar a los personajes a través de situaciones comunes y en pequeñas operaciones/enfrentamientos con los malviajes. Entiendo que la historia busque un acercamiento más aterrizado y común con estas criaturas de otro universo; definir una sociedad acostumbrada a los ataques esporádicos, pero no logré sentir esa conexión especial con sus personajes.

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