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MAD GOD: La máquina que ya no se puede detener

En comiqueros le damos un vistazo más profundo a MAD GOD, la película stop motion de Phil Tippett que tardó 30 años en tomar forma.

Tiempo de lectura: 8 minutos

Escrito por White Usagi el 28/12/2021

Hoy le daremos un vistazo más profundo a Mad god, una obra en “stop motion” que tardó 30 años en ver la luz del sol. Su director, el legendario supervisor de efectos especiales Phil Tippett, fue el encargado de darle vida a películas como: Starship troppers, Jurasic Park, Robocop, la primera trilogía de Star Wars, Indiana Jones, Howard y otras obras de culto.


Hagamos un ejercicio juntos: busca una banca en cualquier punto céntrico de tu ciudad, toma asiento y date un momento para analizar tu entorno. No buscamos hacer distinciones por apariencia o actitudes, sino más bien intentar reconocer esos pequeños patrones que mueven nuestro caótico estilo de vida como especie.  Con el pasar de los minutos te darás cuenta de que, aunque todos los elementos que componen el escenario parecen no estar relacionados y actúan de forma impredecible, existe cierta complicidad entre ellos.

Algunos lo conocen como “efecto dominó”, otros «efecto mariposa», pero ambos convergen en la misma teoría de cómo estamos conectados al entorno y nuestras decisiones.  Pero ¿y si te digo que no es así? ¿y si te digo que en realidad la vida, el mundo y la gente avanza sin control? ¿Qué en realidad no existen fuerzas que nos lleven por un camino en especial? Eso es MadGod: una obra que te hace cuestionar si somos simples espectadores en un mundo caótico o, de cierta manera, un engranaje atascado en una máquina cada vez más grande que se alimenta de nuestras decisiones.

Phil Tippett’s Mad god – official teaser trailer (2021)

Sumergiéndose en la oscuridad

Mad God es un largometraje sin voces que cuenta la historia de un viajero sin nombre — el material promocional de 2013 lo bautiza como “the assasin”—, que es seleccionado como representante de una facción que vive en la superficie del planeta y que es enviado a explorar los diferentes niveles del subsuelo: un mundo devastado, cruel, confuso, violento, satírico y desesperanzador, pero que de alguna manera funciona dentro de sus propias reglas.    

Mientras más profundo se va, más complicado y violento se vuelve todo. No existe una jerarquía que guíe las acciones de sus habitantes pese a que la película intenta hacerte creer lo contrario con pequeños momentos que no explicaré para evitar spoilers, pero que terminan contradiciéndose —de forma intencional— con el mensaje detrás: ¿tu posición privilegiada es el resultado de tu esfuerzo o fue la máquina quien te puso allí cómo consecuencia de su constante expansión?

El argumento parece no tener sentido al comienzo, pero creo que esa es la razón por la que se escogió una exploración tan dantesca del subsuelo. Sumergirse a las profundidades requiere mirarse a uno mismo, enfrentar nuestras dudas y finalmente aceptar la idea de que el mundo no nos debe nada, que no somos especiales y que no podemos doblegar la voluntad de la máquina que controla nuestras vidas.  ¿Eso te hace sentir desesperanzado? Excelente, es lo que Phil busca antes de llevarte a la segunda mitad de la película.   

De ahí el mensaje definitivo: abrir el corazón es arriesgado, pero llega un momento en la vida en el que se tiene que hacer a fin de entender una verdad definitiva; gris pero esperanzadora. Algo que finalmente te dará paz. Pero eso ya dependerá de las conclusiones que cada uno saque al ver la película.

Y hablando del trasfondo.

En una entrevista con la revista virtual Fangoria, Phill Tippett dijo: “Gasté 20 años en estudiar la psicología de Freud y el libro rojo de Carl Jung”. Pero ¿De qué va ese libro y cómo se ven reflejados en el extraño mundo de Mad God?  

Carl Gustav Jung fue aprendiz de Sigmund Freud, pero diferencias de pensamiento los separaron. Freud pensaba que los traumas nacen de problemas sexuales, pero Carl propuso la teoría de que los traumas nacen de arquetipos antiguos programados en los genes humanos, y que era posible curarlos explorando los sueños del paciente. Para ellos desarrolló la técnica de “la vigilia”; un estado semi consiente entre estar despierto y dormido.  

Según Carl, quien intentó explicar su teoría en «El libro rojo», un documento que fue guardado por más de 100 años y que fue revelado en 2009 por sus familiares, explorar su propia mente a través de la vigilia no sólo le permitió acceder a las zonas más oscuras del pensamiento, sino que también le dio acceso a conocimiento antiguo enlazado a los arquetipos del subconsciente. Eso lo llevaría a la conclusión de que existe una forma de pensamiento por sobre nuestra mente individual. Una especie de “red colmena” que nos conecta a todos. Que solo llegando a lo más profundo de la red es posible encontrarse con “Dios”: la conexión que nos une al resto del universo.”

Ilustraciones incluidas en el libro rojo de Carl Jung.

Conclusión (Incluye «HARD Spoilers»)

Pienso que Phil decidió transformar a Mad God en una interpretación más personal del libro rojo. Un viaje que nos obliga a descender hacia la parte más oscura de nuestra mente. Una cruzada para entender nuestro lugar en un mundo que parece controlado por una máquina imparable, pero que al mismo tiempo no es más que la sumatoria de muchas variables sin control que aprendieron a coexistir entre ellas.

Así es como se puede separar a la película en dos arcos: primero vemos el viaje de “the assasin” hacia las capas más profundas del mundo. Donde será testigo de gigantescas máquinas industriales que producen al mismo personal que la hacen funcionar. Campos de batalla donde las máquinas evolucionan como referencia a nuestra incansable carrera por autodestruirnos. Seres sometidos a las ordenes de criaturas más débiles pero mejor posicionadas. Este viaje explora la idea de que «para los ojos del espectador externo puede parecer locura total», pero que en realidad es un sistema funcional. Esto con el objetivo de desesperanzar a quien mira la película; preparación necesaria para entender el siguiente arco.

Escena de MAD GOD

En el segundo arco “the assasin” es capturado y diseccionado por médicos que buscan extraer de él una pequeña criatura deforme. Esto no solo representa lo que queda de nosotros al final del primer arco, sino que también al único monstruo que puede destruir la máquina. Esa pequeña esperanza constante de que debe haber algo más allá de una vida que no podemos controlar.


La criatura es cargada de forma maternal por una mujer encapuchada hacia el nivel más profundo del mundo y a la vez el más tranquilo. Aquí ella usará procesos alquímicos para transformarlo en un polvo especial que luego lanzará al interior de una caldera al rojo vivo. Lo que creará una explosión psicodélica que dará lugar al big bang, reiniciando de la vida en el universo.

Ese es mensaje definitivo de MAD GOD: pese a que nuestra vida es una experiencia caótica en un mundo sin control. Que nuestra efímera existencia no es un producto del universo, sino que parte de él.  No tienes una finalidad, no naciste con un propósito, y por ende lo único que le debes a la vida es vivirla de la mejor manera posible.

Sobre White Usagi

Futuro escritor de ciencia ficción. Amante de los video juegos, películas, series y libros. Tengo el afán de deconstruir cosas, buscando llegar hasta el mismo centro de cada idea.

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