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Whiplash: Música y Obsesión

Repasamos el mensaje tras el reconocido filme de Damien Chazelle, Whiplash, protagonizado por Milles Teller y J.K. Simmons

Miguel Camus Escrito por Miguel Camus
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Cuando de obsesión y perfección se habla, es imposible no pensar en Whiplash, dirigida por Damien Chazelle (La La Land) y protagonizada por el talentoso J.K. Simmons, cinta que usa la música como su mejor instrumento para tratar los cuestionamientos morales presentes en la carrera de todo artista en busca de “ser el mejor”. A continuación, desvelamos el mensaje tras el galardonado filme.

Whiplash fue originalmente un cortometraje realizado por el mismo Chazelle con el fin de recaudar fondos para llevar su historia a la gran pantalla, el cual mostraba una de las escenas más reconocibles de la película, en la que progresivamente se deja entrever la temible personalidad del profesor del conservatorio de Shaffer, Terence Fletcher, que al igual que en la película, es interpretado por Simmons, pero que en esta ocasión es representado de manera más superficial, dado el poco tiempo. Aunque esto no fue impedimento para que cautivara a los productores y el corto lograse su cometido. 

La interpretación de J.K. Simmons es simplemente digna de todos los galardones y reconocimiento que recibe hasta hoy, y es que a pesar de ser en muchos sentidos una película redonda, la figura de Fletcher se transforma en el ícono y pilar fundamental de esta cinta, haciendo olvidar a ratos quién es el verdadero protagonista.

La presencia de Terence Fletcher es tan imponente que, además de acaparar toda la atención, termina por convertirse en una idea que, dicha bajo sus propias palabras, no hay peores palabras que “buen trabajo”.

Esta idea recae totalmente sobre el protagonista, interpretado por Milles Teller, Andrew Neiman, quien, a lo largo de la historia, se enfrasca en un constante tira y afloja con su maestro, mientras este alimenta su obsesión hasta sumirlo en la más profunda locura.

Cada pequeña victoria para el protagonista, es transformada en un ataque del personaje de Simmons, demostrando así que, aún no está ni cerca de la verdadera perfección. Cada interacción entre estos personajes resulta magnífica, cargada tensión y llena de complicidad.

La idea del sacrificio se hace presente durante toda la película, haciendo que el espectador se pregunte si realmente existe un límite a la hora de ser perfeccionista- y aunque la mayor parte del tiempo se empatice con el protagonista y se perciba a Fletcher como un villano- la historia sabe tomarse una pausa, un momento de tregua entre ambos personajes en el que siembra la duda en el espectador, permitiendo ver más de la relación profesor – alumno.

Por último pero no menos importante, la película conoce y retrata de manera efectiva lo ajeno que tanto el mundo de la música como el de las artes es para una persona promedio, desde el inicio, en la primera situación en la que se ve a Newman compartir con su padre.

Este le plantea que tiene muchas más opciones que dedicarse a la música, más tarde, en la escena de la comida familiar, en la que, de manera algo literal se comparan los logros de Andrew con los de su primo deportista, desvela de gran manera una realidad que termina por hacer desistir a muchos jóvenes artistas de seguir adelante.

La escala de planos y el rol de la cámara, en conjunto con la paleta de colores cálidos, generan una atmósfera increíble, inclinándose por los tonos naranja en los momentos de más tensión

El montaje de esta película es otro enorme punto a destacar, el ritmo frenético al son de cada melodía y acción marca excelentemente la progresión dramática, esto se refleja particularmente en la escena clímax y final, en la cual el montaje adquiere tal relevancia que termina incluso determinando el punto de vista en un sutil y magistral juego de miradas entre Neiman y Fletcher, que termina dando la razón al maestro. 

Whiplash es una película diferente, que combina de manera excepcional todos los elementos disponibles a la hora de contar una historia en la gran pantalla, tanto el guion, como las actuaciones, la edición, la iluminación, entre otros tantos, actúan de manera armónica para contar una historia que en esencia es bastante simple pero llena de capas. Actualmente solo se encuentra disponible de manera digital en Google Play Movies.

Miguel Camus
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Sobre Miguel Camus

Comunicador Audiovisual, videojugador nostálgico y amante de las buenas historias.