Inicio » Noticias » Literatura » La Fuga: la música como eterna compañera

La Fuga: la música como eterna compañera

Pascal Blanchet le da vida, alma y espíritu a este libro ilustrado que no necesita palabras para demostrar la importancia de la música.

Tiempo de lectura: 5 minutos

Escrito por Zahorí Balmaceda el 25/06/2021
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas
¡Hey, tú! Evalúa esta nota para seguir mejorando ♥
Cargando...

Pascal Blanchet es un artista e ilustrador canadiense, cuyo trabajo se ha mostrado en importantes editoriales, diarios y revistas como Penguin Book, The New Yorker y The National Post.

Tal vez uno de sus trabajos más destacables fue su participación en la pre-producción de Isle of Dogs, la última película animada de Wes Anderson, realizando bocetos conceptuales. Esta experiencia lo llevó a participar también en The French Dispatch, la próxima película del director estadounidense.

Diseño de espacio de Pascal Blanchet para Isle of Dogs.

Pero son la pasión de Pascal por la arquitectura y la música jazz las que se ven evidentemente reflejadas en La Fuga, su libro ilustrado publicado en 2005 de la mano de Barbara Fiore Editora.

Sinopsis

Un anciano solitario recuerda cómo la música marcó su vida, comenzando por una niñez llena de clases de piano, pasando por la llegada a una nueva ciudad y continuando en el infinito viaje que comprende el espectro del amor, sus consecuencias y repercusiones.

Portada de La Fuga, de Pascal Blanchet

Sin palabras

Si bien es cierto que hay una minúscula cantidad de palabras presentes en el libro, la mitad de ellas contextualizan lo que algunas ilustraciones explican por su propia cuenta, es decir, son innecesarias. Otras, por su parte, transmiten diálogos que, si no estuvieran escritos, no se podrían interpretar o deducir con exactitud, aún con la precisión y simpleza del diseño.

Aun así las palabras “están de más” en comparación con el contenido, las emociones que proyecta el arte, las acciones y actividades del personaje principal —y los secundarios— se llevan todo el protagonismo dentro del relato, pues lo construyen y sostienen perfectamente.

El protagonista espera el auto buz para ir a la ciudad.

El poder del color rojo

En cada página el color rojo tiene un una importancia que se oculta como un código a simple vista y este adquiere valor a medida que el lector se adentra en la trama.

El rojo simboliza más de lo que se puede expresar, todo aquello que no cambia, lo que más se atesora y también los detalles más importantes dentro de una misma página.

Hay pocas ocasiones en que se le ve en objetos banales, pero nada descarta que pueda haber un significado oculto si se medita al respecto, por ejemplo los cajones de los muebles, las puertas, la luz, algunas letras en textos, etc. Todo queda a libre interpretación.

Músicos de jazz en La Fuga.

Un libro de cinco minutos

Leer La Fuga es un viaje breve, pero profundo al mismo tiempo. Nadie tarda más de diez minutos en leerlo y después de eso, cualquier relectura del libro se convierte en una montaña rusa de emociones que ya se ha experimentado, pero que se puede disfrutar una y otra vez.

También resulta ser una alegoría a lo corta que es la vida, en especial si es la de alguien más y se le mira en perspectiva y cuando esta ya se encuentra en su ocaso.

El protagonista y su novia bailan.

Opinión personal

La Fuga es una oda a cómo se vive la vejez actualmente: exactamente de la misma forma en que se vivía durante el siglo pasado. Es una interesante crítica social que apela al sentimentalismo a través de una realidad que muchos ancianos viven actualmente: sumidos en el olvido, lejos de sus seres queridos y con fragmentos de su pasado que, si bien pueden ser felices, contrastan de forma cruel con el solitario presente que los asola.

El respaldo que la obra muestra en la música es una alternativa de estilo que va de la mano con el diseño conceptual y que también permite enfatizar el hecho de que la música —en general— nunca muere y es una verdad absoluta, pues es de conocimiento universal que hay cosas que el cerebro no olvida, aun cuando lidia con las enfermedades y trastornos más serios. La música es una de ellas.

El protagonista se sume en la demencia.

Este libro es, en definitiva, es un homenaje a las melodías que constituyen nuestra existencia, a la vida en sus mejores etapas y a —la más importante de ellas— la vejez como sinónimo de experiencia.

Recuerda que puedes ayudarnos dando una pequeña donación.

¡Muchas gracias!

30 publicaciones.

Sobre Zahorí Balmaceda

Cineasta. Autora de "Saoirse" y "Little Sadie".