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Entrevista – Catador de Rol, teoría y práctica rolera

Felipe García, más conocido como el Catador de Rol, ha relacionado la teoría y el juego. Hoy, comparte con Comiqueros sus reflexiones roleras.

Tiempo de lectura: 12 minutos

Escrito por Fer el 01/12/2020
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El rol y la academia parecen no tener un hilo que las una, pero Felipe García, más conocido en redes como Catador de Rol, ha logrado hallarlo. En el breve tiempo que este rolero chileno se ha mantenido activo, ha logrado juntar a una pequeña comunidad que, al igual que él, ama los juegos de rol y aprender más sobre ellos.

Comiqueros hoy tiene el agrado de entrevistar a Felipe, quien nos contará de su trayectoria en este mundillo y las conclusiones que ha sacado de este hobby que convirtió en pasión. Pueden acompañarlo en sus aventuras en Facebook, Instagram o Twitch.

El rol y la academia

Presentaos, Catador de Rol.

Me llamo Felipe García, Catador de Rol es mi sobrenombre. En este momento tengo veinticinco años, me titulé de sociología hace un tiempo, pero podría decirse que soy sociólogo de profesión y rolero de vocación, porque ahora estoy dedicando toda mi vida en torno a eso.

Aparte de jugar rol, soy un ñoño bien mediocre. Juego videojuegos, pero muy poco. Leo novela, pero muy poca. Tampoco soy buen coleccionista de nada. Creo que lo único que veo más son películas, aunque en este momento le estoy dedicando tanto tiempo al rol y a trabajar (porque tengo que comer), que no me queda mucho tiempo para otras cosas.

Mi juego favorito es La Llamada de Cthulhu, el que más juego es D&D y me gustan mucho los sistemas de Powered by the Apocalypse, pero no me caso con ninguno ni defendería a muerte nada. Y… no me gustan los juegos de mesa, no me agradan; soy muy malo para las cosas competitivas.

¿Cómo empezaste a jugar rol?

Empecé el año 2016, no hace tanto tiempo, porque un amigo de la universidad me invitó a jugar Pathfinder. Tuve un par de experiencias antes jugando Vampiro, pero nunca fueron buenas ni continuas, así que considero que mi inicio real fue ese, hace cuatro años. Fue tirarse a la piscina con una patada en la espalda.

Durante mucho tiempo solo jugué Pathfinder, hasta que me metí a Escuela de Rol a hacer unos talleres y ahí aprendí a narrar un montón de cosas distintas. De hecho, el primer juego que narré fue Vampiro.

Como que no te deja de perseguir Vampiro (risas). Volviendo a la entrevista, ¿cómo fue tu experiencia en la Escuela de Rol?

Pasé dos años haciendo talleres todos los sábados, enseñándole a la gente a jugar rol. Estuve desde que se fundó Escuela de Rol, ahora he dejado de participar tanto porque estoy con Catador de Rol; fueron años muy entretenidos y muy intensos. Por eso siento que, si bien llevo poco tiempo jugando, fue una inmersión total. Piensa que probábamos un juego distinto todos los meses, y yo era el que narraba.

En el taller que yo hacía, teníamos la idea de hacer una sola campaña utilizando 7 sistemas distintos. ¡Y lo hacíamos! Jugábamos una línea temporal en la que sucedían en el mismo universo las cosas, y tenían coherencia interna. Muchas veces empezamos con La Llamada de Cthulhu, entonces la línea de tiempo partía en 1920 y de ahí se iba avanzando.

 Pasaban por un portal, se transformaban en criaturas mágicas en otra dimensión y terminábamos jugando D&D, pero eran los mismos personajes de Cthulhu buscando cómo salir de este otro plano. Era entrete (risas), pero eran campañas de todo un año leyendo sistemas distintos y armando una cronología sin poder hacer el final de la historia, porque dependía completamente de lo que hacían los jugadores.

¿Y en qué momento se te ocurre esto de Catador de Rol?

La idea de Catador de Rol nació no hace tanto tiempo, de hecho, la página tiene menos de un año. ¿Y cómo se me ocurrió? Yo tenía un Instagram chiquitito, y me dije “ya, quiero hablar de rol en mi IG”. Al principio, el objetivo de Catador de Rol era hablar de la academia en torno al rol: investigaciones, beneficios, etc.

Con el tiempo se fue transformando en una cuenta de análisis del juego de rol, hablando muchas veces de la academia, pero no siempre. A la gente le empezó a gustar mucho ese contenido y a mí me enganchó armarlo. Me gusta probar muchos juegos distintos de rol y jugar un poquito de uno, jugar un poquito de otro, fue lo que me motivó a llamar la página se llama así.

Aparte mi papá tiene una cuenta de Instagram que se llama “catador de paisajes”, así que le robé el nombre (risas).

Hay poca gente que habla del rol desde la academia y hay que sumar el hecho de que tú eres sociólogo. ¿Tratas de aplicarlo a tu vida profesional?

Estoy haciendo todo lo posible para empezar a trabajar desde los juegos de rol, nunca me convenció trabajar directamente como sociólogo. En la Escuela de Rol me di cuenta de que me gusta mucho enseñar a jugar rol, y que no es tan difícil. Ahí me di cuenta de algo más: las personas que jugaban rol, después de un tiempito, empezaron a desarrollar ciertas habilidades sociales.

Había una persona que, cuando llegó a jugar, no se atrevía a hablar en la mesa y era súper tímida. Tres meses después la veía narrando en un evento con gente que no conocía. Eso para mí era un fenómeno que no estaba estudiado, pude encontrar muy poca bibliografía del tema, pero tiene un gran potencial para la sociedad.

 Actualmente, una de las crisis que tienen el mundo del trabajo y de la educación es cómo lograr el desarrollo de las habilidades sociales y emocionales. Los juegos de rol aparecen, entonces, como una solución a esa problemática, y una que me hace mucho sentido. ¡Qué mejor simulador para empatizar con otra persona! No eres tú totalmente, sino que está poniendo en los zapatos de alguien más. Hay trabajo en equipo, liderazgo, toma de decisiones. Los juegos de rol se basan en que tomas decisiones.

 Antes de tirar los dados, antes de la hoja de personaje, el juego de rol nace cuando te presentan una opción y tienes que decidir si tomarla en base a otra persona, u otra criatura, no en base a lo que tú personalmente harías. Actualmente estoy realizando investigación en torno a eso, estamos tratando de instalarlo en algunos colegios y empresas como una forma de desarrollar estas habilidades que faltan hoy en día.

Lo bueno en ese aspecto es que se ha generado un boom del estudio del juego de rol en los últimos años.

Eso es lo curioso, en este momento estamos en un boom del juego de rol, sí, pero no necesariamente desde la teoría rolera. La mayor parte de la teoría rolera que he podido encontrar se realizó a finales de los 80’s, como investigaciones que pensaban el juego de rol, y que también dieron base a un boom en su momento, en los 90’s, cuando la gente proponía sistemas más allá de D&D y jugaba Vampiro.

 Mucho de lo que yo estoy leyendo y las investigaciones que encuentro son de fines de los 90’s, inicios del 2000. Ya había gente pensando el rol en ese tiempo. Ahora que estamos en otro boom, en uno de gente jugando rol, va a nacer una segunda reflexión y que ya no va a ser solo del juego de rol en sí mismo, sino que también del juego de rol aplicado.

Por primera vez hay una masa crítica de personas jugando rol, se puede tratar como un fenómeno generalizado y también hay mucha gente ya está pensando cómo incorporarlo en otros aspectos de su vida. En Chile no se da mucho, pero en Estados Unidos ya está ocurriendo.

Por qué hay que jugar

Sobre eso: ¿en qué crees tú que radica el potencial del jugar? ¿Por qué se está dando este fenómeno?

El juego en la vida adulta fue desechado durante mucho tiempo, visto como una negación al trabajo productivo, pero es algo natural del ser humano. Es nuestra forma de probar nuevas ideas y el simulador que tenemos como probar cosas. Se crea un espacio de simulación en el que aprendes habilidades sin que te las enseñen directamente, sino donde tú puedes trabajarlas desde la experiencia.

Es bakán que se esté volviendo a los videojuegos, los juegos de mesa, a los juegos de rol. No sólo un regreso, porque no es que antes no se jugara, pero era algo de nicho que ahora se está masificando. Claro, se puede decir que el mercado se está apoderando de todo, pero trae el beneficio de que la gente está volviendo a jugar.

El juego en persona tiene algo que nos remonta a las primeras narraciones del ser humano, al sentarse alrededor de la fogata a contar historias. Fueron las primeras veces que el humano se imaginó que era lo que no es. Tengo entendido que no existe investigación que haya demostrado que otros animales puedan hacer eso. No es la comunicación lo que nos separa, ni vivir en grupo; es ser capaces de imaginar cosas que no son.

Todos los juegos son eso, imaginarse cosas que no son. El juego de rol te permite crear un mundo dinámico que solo se levanta por la palabra, y muchas veces la partida de rol tiene un componente artístico más allá de ella. Es como la diferencia entre una obra de teatro y el guion: nunca una obra va a ser igual dos veces cuando es representada.

Felipe García, el Catador de Rol.

Pero puntualmente, porque el jugar rol tiene muchas ventajas. Si tuvieras que rescatar una, ¿cuál sería?

Creo que el juego de rol es un diamante en bruto que hay que pulir. Juguemos rol por entretenernos, no por todos los beneficios que trae, pero también, al pensarlo desde las diferentes perspectivas de trabajo, sea como profesor o personal de una empresa, hay que considerarlo como una opción para el desarrollo de estas habilidades sociales y emocionales.

 Es algo muy apropiado a la época actual, en la que ya no basta solo con el conocimiento lineal. Ahora es cuando surge el juego de rol como una posibilidad de simulación no lineal en la que podemos trabajar estas habilidades y ponernos un rato la máscara de otra persona u otro ser, porque fingir ser otro es, en sí mismo, un ejercicio de empatía.

Me quedo con la empatía como el valor central que genera el rol, y cómo esa empatía mejora cuando juegas con más personas distintas al cambiar tu círculo de jugadores. Todos tienen que velar por la diversión de los demás. Como la interacción es propia del juego de rol, es necesario seguir como una convivencia en que no solamente me preocupo de la otra persona, sino que me preocupo de que se esté divirtiendo.

¿Por qué? Porque en un juego de mesa, cuando yo pierdo, dejo de divertirme y me voy, mientras que en el juego de rol no quedas eliminado. Se genera un círculo mágico en la mesa, pero si alguien no lo está pasando bien y no lo dice, finalmente es el círculo mágico se rompe porque alguien está teniendo consecuencias en la vida real de lo que está pasando en el juego. La diversión es una responsabilidad compartida.

Para despedirnos, ¿qué le dirías a alguien que esté recién empezando a jugar rol?

 Mi mayor consejo con los juegos de rol es “tírense a la piscina”: con jugar, con narrar, con buscar nuevos grupos. Si tienen malas experiencias, córtenlas de raíz. Si están pasándola mal en un grupo, paren de jugar en él y busquen otro, hay mucha gente en el mundo que quiere jugar rol. Lánzate, lánzate, y si estás narrando siempre pregúntale a los jugadores qué quieren hacer, y si tú estás en el rol de jugador pregúntate qué es lo que haría este personaje frente a esta situación.

Como último consejo, léanse los manuales, pero no confíen en lo que leen directamente, porque puede que hayan entendido algo mal. He visto muchos casos de masters cabrones que llegan con una visión de las reglas que no funciona así. Yo estoy a favor de inventar todas las reglas caseras que existan, pero diferenciémoslas de las reglas hechas por los diseñadores y diseñadoras. Los manuales son el idioma común entre todos los jugadoras y jugadores de rol, no lo enseñemos mal.

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¡Muchas gracias!

29 publicaciones.

Sobre Fer

Rolera, lectora, amante de los gatitos y estudiante de pedagogía en castellano en la USACH.

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