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El Perro Enamorado de las Estrellas, cuando la felicidad tienen cuatro patas

Takashi Murakami nos ha traído una historia que nos removerá hasta la última fibra que jamás pensamos que tuvimos: Hoshi Mamoru Inu.

Tiempo de lectura: 6 minutos

Escrito por FanoPetrikov el 08/07/2019

Hoshi Mamoru Inu es un manga recomendado para los que somos amantes no solo de los perros sino que de cualquier compañero del reino animal. Takashi Murakami nos ha traído una historia que nos removerá hasta la última fibra que jamás pensamos que tuvimos. «El perro enamorado de las estrellas» o Hoshi Mamoru Inu fue publicado a mediados del 2008 y ha recogido un gran éxito en Japón.

Originalmente se editó en dos tomos y en el 2013 fue licenciado por Ponent Mon, editorial española que decidió publicarlo en formato Kanzeban. El manga nos ofrece diversas historias que están relacionadas entre sí y convergen en la búsqueda del entendimiento: un perro jamás nos fallará.

Respecto a la historia

La historia nos presenta a dos cachorros abandonados que son encontrados por unos niños. Uno de los pequeños decide adoptar a uno, mientras que del otro… sabremos mucho más adelante. El niño llega a casa con su nueva adquisición sin notar que el ambiente en el hogar comienza a tomar un aire denso.

Es así como el dueño de casa, opositor de la adopción del cachorro, es quién termina haciéndose responsable de “Happy”, decidiendo incluso llevárselo al momento de verse en la necesidad de encontrar una nueva vida, sin saber que el viaje en búsqueda de un nuevo inicio terminaría de una manera que no se esperaba.

Posterior a esto, tenemos diferentes historias que nos van a ir conectando con la primera. Esto nos traerá un sinfín de resonancias conceptuales que cada vez nos sumergirán más no sólo en las dinámicas de sus personajes, sino que también en el cómo ven la vida, cómo razonan y cómo son capaces de ir sobreponiéndose a los conflictos internos y la realidad que se presenta.

El segundo relato se enfoca en una detective que investiga un caso asignado. Esta parte busca que los lectores seamos cómplices de sus pensamientos y conclusiones, esto nos permite ser más comprensivos con la protagonista y nos hará el molde de interacción que nos acompañará el resto de la lectura entre el manga y el lector.

La tercera historia nos traerá de vuelta al inicio. Este arco nos muestra a una mujer anciana, quién adopta al segundo cachorro después de encontrarlo abandonado. Ella tiene un aire más lúgubre, es una mujer más retraída y que conserva un pensamiento constante de que su hora está cerca, asumiendo las penas del abandono y la indiferencia de su sociedad. Es ahí donde el perro juega un rol importante, mostrando que una mascota puede ser el mejor apoyo que alguien puede tener.

Nos entrega una contención emocional inmensa que nos consolará, independiente de qué tan mal nos hayamos comportado en nuestra vida, emancipando nuestra predominancia ideológica o incluso, quién sabe, el karma de nuestra alma. Estos entendimientos nos aparecerán a lo largo del recorrido.

Finalmente, caeremos en el relato de “La Estrella Más Brillante”, ligada a los acontecimientos del primer relato y las aventuras de Happy y su amo. Habla de un niño en búsqueda de consideración, que nos remecerá tanto o más que la anterior, donde la adopción de un amigo de cuatro patas le acompañará toda la vida. Miraremos junto a él las estrellas, no sé si cuestionándonos algo, no sé si buscando algo o simplemente disfrutándola, sin ansias de querer atraparlas, respetando el paso del tiempo.

Respecto a los recursos del manga

El manga cuenta con varios aspectos que son nobles de destacar. Primeramente, es lo fuerte que el autor desarrolla y explica los vínculos, de alguna manera logra rescatar lo que todos hemos podido sentir por nuestras mascotas, algo que no podemos explicar, probablemente sea amor verdadero, el mirar a los ojos, el entender con gestos, el hacer cariño.

Es increíble como los animales nos hacen ser más humanos que lo que podemos llegar a ser con otros de nuestra especie. Este vínculo sagrado que ha buscado explicar la antro zoología por años, no ha podido ser llevado a puerto y quizá, nunca lo consiga.

Otro recurso importante es darle voz y diálogo a los pensamientos de los animales dentro del manga, no llevándolo a una tercera persona, sino que en primera. Acá se aplica la búsqueda de poder relatar las cosas desde el punto de vista de un perro, obligando al autor y al lector, a cambiar un poco el cristal con el que se ven las cosas.

Observaciones y conclusiones

El Perro enamorado de las estrellas se podría definir como una obra sublime. Murakami traspasó la idea de generar una historia conmovedora, sin embargo no nos invadió con argumentos emocionales con la finalidad de que cada lector llore al leerlo. Lo que este texto nos entrega son herramientas que nos permitirán ser más autocríticos, más analíticos y nos removerá sensaciones relacionadas a la empatía, el ponerse en el lugar de los participantes de esta historia y de alguna manera, ser más sinceros con nosotros mismos.

Además, en el transcurrir de la lectura, se me presenta un pensamiento intrínsecamente filosófico:  los humanos tenemos mucho que aprender de los perros y de los animales en general. Vivimos en un mundo donde siempre estamos muy agitados y hemos perdido nuestra parte natural. La frase “el ser humano pensante puede hacer lo que quiera” se ve aplastada frente al consumo de la monotonía en el día a día, volviendo nuestros sentidos insensibles que ya no somos siquiera capaces de disfrutar del aire que nos llega en el rostro cuando caminamos, de poder salir a pasear sin culpa, el ver el mar, el correr descalzo en el pasto e incluso, ser más amable con cada persona que conocemos.

Nuestra actitud define mucho el cómo nos presentamos frente al mundo, el tener buena disposición para hacer las cosas, el cariño para tratar con los demás o el reconocer cada día como un regalo marcan la diferencia, quizás ahí tendríamos más humanidad. Una mascota es más que una responsabilidad, es mucho más que un “cuidador”, una mascota es un compañero que, tal como nos muestra el perro enamorado de las estrellas, estará con nosotros hasta el final de nuestra vida.

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