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Revisando clásicos: El cantar de los Nibelungos

Aunque las obras de caballlería parezcan ser cosas del pasado, hoy recomendaremos uno de los grandes cantares de gesta: El cantar de los Nibelungos.

Tiempo de lectura: 3 minutos

Escrito por Pía Marian el 01/06/2020

Los cantares de gesta son algo que ha calado profundamente en nuestra forma de contar historias. Lo hemos visto en películas para niños como La bella durmiente de Disney, y en obras más adultas, como las miles de adaptaciones del ciclo artúrico.

Es por todo este manoseo de la cultura pop que muchas veces, al rastrear el origen de estas historias, uno puede salir bastante decepcionado, dado que estas obras son más descripción de nobles linajes que batallas épicas, y sus versos (porque si, ese era su formato) están a unos mil años de distancia de nosotros, haciendo que al lector moderno muchos de sus elementos le parezcan anticuados e incluso irritantes.

Por esto, recomendar un cantar de gesta, es bastante difícil. Pero hay una que sí puede adaptarse mejor a los gustos de hoy: El cantar de los Nibelungos.

Escrito en el siglo XIII, este poema épico de origen germánico es uno de los pilares de la literatura alemana, muy similar a la importancia que tiene El cantar del Mio Cid en España. Su influencia ha trascendido bastante, siendo uno de los ejemplos más grandes la ópera El anillo del nibelungo escrita por Wagner.

La trama es sencilla. Sigfrido, nuestro joven y hermoso caballero, es un guerrero formidable que no puede ser herido tras haberse bañado en la sangre de un dragón (salvo en un punto muy específico de su espalda, pues una hoja de tilo impidió que la tocase). Tras enamorarse de la princesa Krimilda, Gunter, el hermano de su amada, ofrece un trato: aprobará su boda su nuestro héroe le ayuda a conseguir la mano de Brunilda, reina de Islandia.

A partir de aquí la obra toma rumbos sorprendentemente inesperados para una historia de este tipo y época, dividiéndose en dos partes que ocurren con seis años de diferencia una de la otra.

Lo que me hace recomendarlo por encima de otras similares, es que El cantar de los nibelungos ofrece una experiencia muy parecida a lo que podemos esperar cuando pensamos en una obra de caballería: batallas épicas, objetos mágicos, dragones y descripciones tan maravillosas que se quedarán con nosotros durante mucho tiempo.

Otro detalle importante, es que, por asuntos de su tiempo, los personajes femeninos en este tipo de poemas van desde adornos bonitos, hasta seres desesperantes e insufribles que solo están allí como motivación para el héroe. Algo que no ocurre tanto en este, pues Brunilda y Krimilda son personajes con bastante más iniciativa de la que solemos ver en este tipo de textos. Aunque sí tienen sus momentos, recordemos que fue escrito hace unos 800 años.

Para rematar, si te gusta la mitología, esta obra recoge muchos elementos del folclore germano, entre ellos, la figura de los nibelungos, enanos oscuros que se dedicaban a la recolección de minerales. Si te suenan, no es raro, los haz visto en una cantidad importante de obras de fantasía.

Realmente no hay mucho más que decir sobre ella sin reventar toda la trama, pero como último consejo, te recomiendo pillar alguna versión en prosa, pues son más sencillas de leer y el lenguaje está actualizado. Suerte en este viaje lleno de dragones y monstruos, será mucho más interesante de lo que puedas creer en un principio.

Sobre Pía Marian

Creo que desde siempre he sentido fascinación por las historias, sin importar el empaque en que vengan. Y por eso me encanta hablar sobre ellas. Editora freelancer, escritora amateur y miembro del staff de Comiqueros.

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