Inicio » Noticias » Cine y televisión » Cuando USA lo arruina

Cuando USA lo arruina

Los remakes ya son algo típico del cine, sirve para recordar una película antigua. Pero cuando USA mete las manos en obras extranjeras lo arruina.

Tiempo de lectura: 4 minutos

Escrito por Esteban Beaumont el 17/04/2020
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas
¡Hey, tú! Evalúa esta nota para seguir mejorando ♥
Cargando...

Los remake son sumamente necesarios en el cine. De vez en cuando hay obras que se tienen que actualizar para el nuevo mundo y las nuevas generaciones. Así lo hizo de manera sublime John Carpenter con The Thing en 1982 o Zack Snyder con Dawn of the Dead el 2004. Nadie se acuerda de que El Cabo del Miedo o Scarface tuvieron versiones hace eones de años. Por supuesto que hay experimentos malos como El día que la Tierra se detuvo o Psycho de 1998, pero no podemos cuestionar sus buenas intenciones, solo querían abrir el cine clásico a nuevas generaciones. Pero si podemos cuestionar otro tipo de remake.

Cuando Bong Joon-ho recibió su premio en los Golden Globes por su trabajo en Parasite, dejó una frase para el bronce: “Una vez que superes la barrera de los subtítulos, conocerás películas mucho más asombrosas”. Semanas después se confirmaba la adaptación de la película a manos de HBO (Facepalm). Es que independiente de cómo saldrá la serie, el ejemplo sirve para mostrar la obsesión que tiene Hollywood de adaptar cualquier buena producción extranjera.

Una vez que superes la barrera de los subtítulos, conocerás películas mucho más asombrosas

Falta de alma

Si hablamos de nuestro continente, en el 2009 Argentina sorprendió con su mejor película hasta la fecha, El Secreto de sus Ojos, de Campanella, que ganó el Óscar a mejor película extranjera y se graduó de obra maestra convirtiéndose en una película que emociona como pocas en este lado del continente. Por supuesto, Estados Unidos no tardó en adaptarla para su público y estrenó el 2015 su versión con Julia Toberts. El resultado fue un bodrio sin sentimientos, centrado solo en el thriller y dejando de lado el atractivo de los personajes dejando en claro que Hollywood es experto en robarle el corazón a las producciones y entregar una película plástica.

Oldboy es la película coreana favoritas de muchos, una oda a la venganza y el amor que se transformó en una cinta de culto. Un hombre es encerrado por 15 años, una vez liberado tiene 5 días para descubrir quien lo aprisionó y vengarse. Si bien, la película tiene altas dosis de violencia, lo que engancha es el drama que vive el protagonista.

10 años después Estados Unidos no entendió cuál era el alma de la película y la replicó como una copia burda y superficial. Fue un fracaso en la taquilla y ni la dirección de Spike Lee, la actuación de Josh Brolin o la bella cinematografía pudieron salvar al film de la sombra de su antecesora.

No hay nada mejor como el hogar

Para los gringos parece impresentable que una película no esté en inglés. Cuando Parasite ganó el Óscar a mejor película fueron varios, incluyendo al presidente Trump, los que reclamaron de que una película extranjera ganara la máxima categoría de los premios de la Academia. Hollywood responde a esa necesidad y prefiere adaptar antes que doblar. Pero hay películas que funcionan una vez.

Rec sorprendió al mundo con su estreno el 2007. La película española narra una historia de terror que vive una periodista atrapada en un edificio durante una noche. Aislados del mundo descubren que un virus esta transformando en zombis a los habitantes del edificio. Grabada como falso documental la historia ganó Goyas y el respeto del mundo. El remake estadounidense fue un bodrio infumable y es recordado como una de las peores adaptaciones de la historia.

The Ring también tiene una historia parecida. La versión japonesa es aplaudida de pie y reconocida como una de las mejores películas de terror. Su adaptación estadounidense si bien no es mala, no le llega ni a los talones a la versión nipona. USA, en su capricho de apropiarse de cosas, trató de transformar en un icono americano a Godzilla, una leyenda japonesa. Lo que vimos en 1998 fue tu lagarto de juguete rompiendo maquetas, un bodrio cinematográfico que enfureció tanto a los japoneses que lo pusieron en una película solo para que su Godzilla lo destruyera (¡En tu cara Tío Sam!)

Estos son algunos ejemplos de que a veces es mejor respetar el material principal, o al menos no volver a editarlo con 10 años de diferencia (The Thing tiene 31 años de diferencia con su antecesora). Tal vez Parasite sea un éxito, tal vez no; pero jamás logrará lo que la película hizo, cruzar todo un mundo y triunfar.

Recuerda que puedes ayudarnos dando una pequeña donación.

¡Muchas gracias!

72 publicaciones.

Sobre Esteban Beaumont

Comiquero y Cinefilo. Fanático de DC. Mantengo una relación de amor y odio con el genero de terror. Puedo completar casi cualquier dialogo de Los Simpsons. Hablo de cine en Otra Toma, un podcast de Spotify. Comento todo lo que veo y leo en Twitter